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En Memoria de Pedro de Haro, n. 1921 - f. 5 de junio de 2005

(Escrito un año antes de su muerte)

No se puede gastar sin producir nada. A ver, ¿cuánta gente no se mantiene de nosotros?, ¿cómo se sostiene la ciudad, así tan grande como es?, pues gastando. No produce nada qué comer. En el campo la gente come lo que cultiva. Cómo se van a mantener en la ciudad cuando haya puro dinero y no haya quién produzca qué comer.

Nosotros no podemos competir, pero si podemos defendernos de ellos. Los de la Conasupo o Diconsa, por ejemplo, traen puro maíz de ese transgénico, entonces la única solución es no comprarles. Hay que almacenar nuestras semillas.

Necesitamos que la gente se organice para producir lo necesario, investigar qué se ocupa para hacer industrias propias y ponerlas en práctica de inmediato.

Las grandes empresas que hay, así produjeron su capital. Ahora estamos dependiendo de ellos. Entonces necesitamos desarrollar más capacidades técnicas para producir. Como prueba, ahí esta lo del abono. De vendernos abonos o fertilizantes químicos bien caros muchos cabrones se mantienen.

Hay que hacer el abono y los suelos fuertes nosotros mismos --luego, luego--, para usarlos, pues. Todos dependemos de la tierra y ella nos quiere dar para vivir bien pero algunos ya no la dejan ni nos dejan. Hay que hacer el costumbre.

Ya tenemos que empezar. La clave es el principio, es producir, el principio es la tierra, la tierra, la tierra, estar bien con ella, porque lo que da el gobierno se va y se va y vuelve a pasar. Cuando nos dieron créditos, hagan de cuenta que todo se fue al mar. Aquí está la realidad: la tierra produce todo lo que queremos... sólo hay que ayudarla. Lo que necesitamos es producir para autoconsumo y lo que nos sobre, venderlo.

Se está viendo que aquí se puede producir lo que ocupamos. Aunque fuera poquito, todo está bien. Sólo falta organizarse para sacar adelante el trabajo y tener interés. Si no hay grupo de trabajo no hay nada: un grupo que se haga responsable y que le responda a la tierra.

Hay muchas cosas que se pueden hacer y producir para vender o intercambiar, aquí mismo y afuera, para cubrir las necesidades, nomás la cosa es la organización. Trabajando lo ajeno, cuándo lo vamos a lograr: nunca. Aquí está la tierra, aquí está todo.

El pueblo wixárika tiene muchas cosas que todavía hace de una manera tradicional. Y con eso se ayuda mucho la economía propia.

Es importante pensar en las formas que tiene la comunidad para defender sus recursos. Estaría muy bueno ver en dónde hay agua y cómo la usamos nosotros. Hay que ver qué necesita la tierra. Yo veo ahorita más posibilidad de levantar más maíz. En algunos lugares, como El Capulín, se da mucha cosecha, pero están acabadas las tierras por mestizos invasores y algunos indígenas. Para formar una economía tenemos que producir en todas formas, aprovechar todo lo que se tiene, vidrios, cueros, cosas para hacer tintas, todo lo necesario para producir.

Es muy importante reconocer todo lo que ya se sabe hacer, porque en la escuela es lo último que les importa. Todas las maneras de educarse y aprender hay que sacarlas de la autonomía: todas las maneras de producir, todas las maneras de curarse. Una consulta médica te cuesta así, de menos, de menos, 150 pesos, y eso sin las medicinas. Ya con las medicinas pos se pone muy cabrón. Lo bueno es que los wixaritari tenemos nuestras propias formas, y si pocos son los que ya creen bien en ellas es por culpa del gobierno que tampoco resuelve nada, y ahora cada vez menos. Ya escuché que ahora hasta nos están robando nuestra sangre para la investigación, dizque para curarse ellos. Todo es puro robar y se apoyan en rateros, y en leyes de hule, así está en crisis el país. Cómo quieren una economía propia en México.

Ya las empresas nos quieren cobrar todo. Por ejemplo esto nuevo que están sacando del pago a los servicios ambientales --que ahorita el gobierno paga a la gente para que cuide sus recursos naturales--, pero después quién va a pagar es la cocacola, pa que le cuidemos el negocio.

Nos quieren cobrar todo, hasta el agua. Ese es el mejor ejemplo, los refrescos, la cerveza. Nos están chingando con nuestra propia agua y a eso le dicen libre comercio. En la ciudad hasta por ir al baño cobran.

Ahorita es tiempo todavía de pensar en una economía propia, en lo comunitario. El almacén comunitario ayuda a reactivar nuestras economías, porque así la gente ya no se va tan lejos a comprar lo que ocupa.

Los millones tampoco resuelven los problemas, Cuántos programas de fondos regionales han fracasado. Pos claro, porque lo trabajan a nivel individual, y lo individual tiene también sus limitantes.

No hay otra forma de la economía propia mas que empezar a producir, porque nomás estarles comprando, pos no vamos a salir de ahí. El conocimiento es parte de la economía comunitaria, si no se transmite se pierde, y si se pierde nos empobrece.

Con la recuperación del territorio, también se recupera la economía y los recursos naturales. La ventaja que yo veo en los proyectos comunitarios es que se pueden obtener ganancias y reinvertir para hacer diferentes trabajos. De éstos se puede apoyar a compañeros para que experimenten y hagan propuestas para mejorar nuestros trabajos y fortalecer al campo.

Pedro de Haro, de 83 años, es una de las autoridades morales del pueblo wixárika.